jueves, 21 de mayo de 2020

Arlington Road


Esta semana toca una recomendación de Leviatán, que podréis acceder a su perfil de Twitter clicando sobre su nombre. Un pequeño clásico de finales de los 90. Una película que para bien o para mal, no termina de dejar indiferente a nadie.

La trama viene a ser que una familia se instala en un barrio residencial y un profesor de universidad, por casualidades de la vida, salva a su hijo y a raíz de eso terminan forjando una amistad. Aunque, por algún secreto motivo, el profesor sospecha que esa familia tiene un oscuro secreto.

Puede que fuera de zonas residenciales, no sea tan habitual, pero normalmente, en esos casos, es bastante típico que todos los vecinos se conozcan y de un modo u otro, cuando llega alguien nuevo, siempre hayan los cotillas de turno para conocerles. Igual que antaño, era bastante habitual que toda la gente de una misma comunidad de vecinos o barrio, se conociesen, aunque con el tiempo y con eso de estar más pendientes de las nuevas tecnologías que de lo que pasa a nuestro alrededor, cosas como esta película, se hacen más difíciles de reproducir.

Pero, todo esto juega con el... ¿hasta que punto conocemos a nuestros vecinos?

Además, es la historia, de nuestros días, también sería un tanto difícil de reproducir, ya que heriría bastantes sensibilidades debido al tema que hay de fondo. Algo que en aquel momento, exceptuando algunos países, no era de rabiosa actualidad.

De este modo, se nos presenta un arco argumental que, al igual que el protagonista, vamos descubriendo qué hay detrás de esas paredes y esa cordialidad y amabilidad vecinal.


Si bien es cierto que hasta el final, uno no puede darse cuenta de toda la labor que hay detrás, sí que se puede llegar a intuir alguna cosa. Al igual que, contrariamente a lo habitual, no se toma por tonto al espectador, donde tiene que dársele todo masticado, más bien al contrario, hay momentos que no tienen una explicación clara y es el que está viendo la película el que debe adivinar o suponer qué es lo que ha podido pasar o cómo.

También es cierto que, llegando a ponerse en la piel del protagonista, es difícil creer que se hubiese actuado distintamente... o al menos, haber caído en la cuenta de algunos detalles, puesto que tener la mente fría en determinadas circunstancias es harto complicado.

Por lo que hay que destacar la labor de Jeff Bridges y Tim Robbins, quienes se podrían definir como los dos protagonistas, aunque Robbins haga el papel de antagonista.

Bridges hace una gran interpretación como profesor de universidad, quien parece tener un historial un poco complicado, puesto que su esposa murió en una operación policial, tiene un hijo y está intentando rehacer su vida. Además que, tratándose de la materia que enseña, sería un poco raro que no terminase teniendo un toque conspiranoico o paranoico que a medida que avanzamos se va acentuando al punto de afectar su vida personal.


Mientras, Robbins, hace el papel de vecino ejemplar, quien se ha instalado recientemente en la urbanización y se muestra amistoso y amable con el personaje de Bridges, a pesar de su paranoia hacia él. Aunque sí que es cierto que puede notarse que en su mirada, como en la forma de actuar su familia, algo ocultan, siendo lo bastante sutil para notar que algo hay, pero no llega a ser descarado.


De este modo, el resto de elementos del metraje, aunque no terminen de ser secundarios, ayudan a dar esa sensación de lugar tranquilo, plácido y todo bien y con el tiempo, ir convirtiéndose en algo caótico al compás de la situación del momento. Termina siendo más crucial la relación entre esos dos personajes, así como la progresiva caída en los infiernos de Bridges. Todo con un final digno de sorprender en un primer visionado, y merecer un segundo para apreciar los detalles que llevan a apreciar ese final.

Como curiosidades en la escena de persecución, el accidente de coche que se produce es una escena no planificada. A parte, durante la clase que da Bridges, aunque el atentado del que habla es ficticio, las imágenes son reales, tratándose del atentado a las Torres Khobar de Arabia Saudí en 1996, mientras que lo que describe, se corresponde más al atentado que se produjo en 1995 en la ciudad de Oklahoma contra un centro de cuidados, además que la teoría conspiranoica de la que habla es bastante consistente con lo que piensa otra gente sobre lo sucedido en Oklahoma. También está la existencia de un final alternativo, aunque se descartó por su ambigüedad.

Conclusión: Se trata de una película que no fue demasiado apreciada en su momento y, a su vez, bastante infravalorada por el público en general, pero que muestra una realidad que podría ser aplicable a otros ámbitos de la vida del día a día. Aunque el precio de ser consciente de ello, puede ser bastante alto, sí que es algo que cabe a tener en cuenta, siendo prueba que, incluso los mejores barrios, pueden esconder secretos de lo más oscuros. A su vez, que cualquier persona puede ser victima de lo que sucede. Porque... ¿quién puede negar que le pudiese pasar?

De este modo, en sus casi 2h (1h59min) de duración nos presenta una vida en un ambiente ideal, para ir pasando progresivamente a una vida llena de sospechas y paranoia que termina con un final apoteósico.

Hay una gran labor por todas las partes y, personalmente, recomiendo un mínimo de dos visionados para captar los entresijos. Un primero, para dejarnos sorprender y un segundo, para centrarnos más en los detalles, puesto que ignorando el final, es difícil adivinarlo o, al menos, conocer el cómo.

Puntuación: 8/10 (¿Temeréis a vuestros vecinos también?)


10 comentarios:

  1. Parece que la elección de los dos protagonistas ya es suficiente reclamo, y la historia de los barrios residenciales de hoy es la de las casas corrala de antes. La vecindad no es fácil aunque parezca sencilla.Un abrazo

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    1. La elección de los actores, si el presupuesto lo permite, muchas veces es un reclamo para que vaya más gente a ver la película. Aunque siempre nos encontramos sorpresas y terminan siendo mejor que un simple blockbuster.

      Abrazos

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  2. Parece interesante. Un beso

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    1. No es una película que termine de dejar indiferente.

      Besos

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  3. Como todo en la vida, las películas agotan gran parte de su trama en escenas ilógicas. Así como hay personas poco interesantes en la vida, pero si las miramos de manera diferente, podemos encontrar algo que se parece a nosotros. Las películas son así, algunos no nos dicen nada y, cuando la vemos de nuevo, podemos tener otra perspectiva. Todo es el momento en que vivimos.
    Me gustó la forma en que dijiste la sinopsis.
    ¡Un abrazo!

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    1. Me alegro de que te gustara :)
      Respecto a lo que comentas, yo agregaría que también se tiene en cuenta la capacidad para sorprender al espectador, aunque muchas veces, se quiere más tener una sorpresa positiva (un happy ending) que una negativa o, a veces, realista. Personalmente, aprecio más que me sorprenda por su realismo o consecución lógica de los hechos, que un final Disney.
      Abrazos!

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  4. Estoy casi segura de haberla visto 🤔
    Tim Robbins me gusta, creo que es un gran actor.

    Besos.

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    1. Es posible, aunque no es la primera ni única película que Robbins hace del estilo, también participó en "Catch a Fire" (Atrapa el Fuego)... Tiene una temática parecida, en circunstancias diferentes y un final distinto, además de más actual (2006).

      Besos

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  5. Pues no la hemos visto, pero la vamos a buscar pues estamos seguras de que nos va a encantar la película, desde luego el reparto es de altura.

    Besos mil de las dos

    J&Y

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  6. Pues no la hemos visto, pero la vamos a buscar pues estamos seguras de que nos va a encantar la película, desde luego el reparto es de altura.

    Besos mil de las dos

    J&Y

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