Esta semana nos hemos decidido a lanzarnos a por la película más galardonada de los Oscars, aunque el motivo no ha sido ese... Puesto que de antes de los Oscars, ya había intención de verla, aunque se quería esperar un poco.
Digamos que lo que ha acelerado las cosas ha sido algunas charlas que he podido tener con alguna gente y me estaba sorprendiendo que la tuvieran en tan baja consideración, así pues, decidí quitarme la espinita de la curiosidad yéndola a ver al cine lo antes posible.
Y aquí estamos.
Así pues, me encontré ante una película que, ciertamente no deja indiferente, aunque cabe tener en cuenta que es cine asiático, en este caso, coreano. ¿Por qué lo digo? Básicamente porque el visionado de este tipo de películas debe realizarse desde un punto de vista distinto al que solemos tener. Dicho de otro modo, son películas que requieren ver más allá de lo que se muestra, buscar los entresijos, en algunos casos, incluso, buscar cuál es el mensaje que busca transmitir pues rara vez se nos dará mascado.
Para poner en antecedentes, el director es ni más ni menos que Bong Joon-ho, el nombre puede que no os diga nada, pero si digo Snowpiercer, Okja, The Host... seguramente alguna os suene... y mucho.
En cualquier caso, son películas que tienen algún tipo de moraleja o mensaje que lleva el espectador a reflexionar. Y este caso, no es una excepción.
La sinopsis de la película podría ser tan sencillo como el de una familia que vive en un semisótano, en el paro logran trabajar para una familia rica.
Obviamente, todo es más complejo, pero es un detalle que me gusta de cine asiático, que de una cosa simple, terminan haciendo algo que no deja indiferente a nadie.
En cuanto al reparto, es bastante limitado, aunque con una cantidad respetable de protagonistas, puesto que cada uno de ellos termina teniendo un papel principal, con mayor o menor peso, pero importante.
De este modo encontramos que casi todos tienen una pequeña trayectoria en el mundo del cine, aunque cabe destacar dos actores.
Choi Woo-shik, el cual hace el papel de hijo mayor, pero que por nombre si no se es seguidor de cine asiático será difícil de situar; el cual tiene un papel primordial pues termina siendo el inicio de la cadena de sucesos gracias a un favor que le pide un colega.
Una de las películas que se le puede ver es
Train to Busan, además de
Okja.
Y Song Kang-ho, el que parece ser el actor fetiche de Joon-ho, puesto que ha aparecido en gran parte de sus películas, aunque también tiene un gran currículum. En este caso, hace el papel de padre, siendo el penúltimo eslabón de la cadena, aunque no por ello, menos importante.
Los otros miembros de la familia, terminan formando una cadena en el que el papel de cada uno de ellos es importante para poder mantener su estatus dentro de la familia para la que trabajan. Del mismo modo, la otra familia, también crea una relación que permite esa dependencia y aunque no lo parezca, cada uno de ellos termina teniendo su función dentro del grupo.
En cierto modo, se podría decir que son las dos caras de una misma moneda, aunque son los detalles lo que permiten percatarse de ello, puesto que aparentan ser miembros totalmente antagónicos y a la vez, tan necesarios entre sí.
Obviamente, la película es incluso divertida, tiene momentos que uno se sorprende de las tramas que llegan a crear para lograr su estatus. Aunque eso solo es al principio, siendo la parte más previsible de la película, dicho de otro modo, la secuencia de los hechos lleva a un punto final previsible, pero entonces es cuando empieza la "rutina" y con ella, el giro de la película da con momentos que se podrían esperar, incluso se espera, pero en cambio hay otros que son totalmente imprevistos. Entre otros motivos, no hay nada que nos indique o haga pensar en ello, excepto que se tenga algún conocimiento avanzado de la cultura coreana.
De este modo, la película va avanzando hasta que llega un momento que nos encontramos con una historia al puro estilo de Vladimir Nabokov (no daré más detalles pues sería desvelar el mensaje).
(Para quien conozca el libro o lo haya leído, ya adelanto que no es nada sexual el mensaje del que hablo)
Aunque, no olvidemos, que parte del mensaje que se transmite, no es solo el que se mantiene oculto, sino la propia lucha de clases, los prejuicios, las diferencias de clases... algo muy marcado y que, aunque queramos negar, es algo de rabiosa actualidad y desde los tiempos de la crisis, se han ido acentuando.
Como curiosidad comentaré que HBO está preparando una serie con secuencias de sucesos que pudieron pasar en la casa. Igualmente, respecto al final, el director se decanta hacia un final realista, aunque deja al espectador si prefiere creer o no. Además, el nombre del arquitecto de la casa, Namgoong, es una referencia a la película Snowpiercer puesto que Song Kang-ho interpretó un personaje con ese nombre. Y a título personal, la calle donde se encuentra la mansión, me recuerda muchísimo a la que aparece en Sympathy for Lady Vengeance (tercera parte de The Vengeance Trilogy; muy recomendable).
Conclusión: Como he llegado a comentar, es una película que no deja indiferente, con muchos matices y detalles que podría ir nombrando y posiblemente haría una entrada eterna, pero cada detalle tiene su importancia.
Es una película de matices, con crítica social, con giros inesperados, divertida y entretenida, al punto que las más de 2h (2h12min) que dura se pasan casi sin darse cuenta. Sí que es cierto que llega un momento que parece el final y luego alarga, que podría haber dejado ahí, pero el director quiere contarnos cómo siguió después y qué pasó (lo cual, fue justo la parte que me dejó más descolocado), aunque como he dicho, deja la libre elección e interpretación al espectador.
Sabiendo cómo funciona este género de cine, en todo momento me supuse cual sería el mensaje lo que nunca llegaba a ver cómo pretendía transmitirlo hasta que llegó un momento clave (de ahí la comparación con Lolita), fue una simple frase la que me iluminó y me dio la pieza que me faltaba para completar el puzzle.
La película tiene una pequeña historia paralela que le da más color a la película, aunque considero que no le hacía falta, aun así, está muy bien encuadrada.
La fotografía es un valor importante, pues los distintos planos que se muestran, en realidad viene a ser el juego de "busca las diferencias", aunque siendo barrio rico/barrio pobre. Dando así más fuerza a esa crítica social y distinción de clases.
Puntuación: 8/10 (¿Realmente todo es como parece?)